Las duchas y lavabos alimentan sistemas que filtran, desinfectan y redistribuyen agua para cisternas o riego subterráneo. Sensores de calidad y bombas silenciosas garantizan seguridad y continuidad. En Málaga, un hogar redujo consumo potable un 35% sin cambios de hábito. Integrar intercambiadores de calor en desagües recupera energía del agua templada, sumando eficiencia invisible. La instalación oculta respeta baños de mármol y cobre artesanal. Pregúntanos por compatibilidades normativas locales y estrategias de mantenimiento preventivo para tranquilidad absoluta.
Cubiertas calculadas canalizan lluvia hacia depósitos con prefiltrado ciclónico, mallas antimosquitos y lámparas UV. El agua resultante alimenta limpieza, riego por goteo y fuentes decorativas, reduciendo presión sobre la red. En Vigo, un jardín mediterráneo se mantuvo exuberante incluso en sequía. Con sensores de humedad y pronóstico meteorológico, el sistema riega solo lo necesario. Así, la vegetación luce impecable, las terrazas se refrescan y el consumo se mantiene bajo control. Elegancia también es regar con inteligencia científica.